HISTORIA DE NELL

By: | Tags: | Comments: 0 | August 11th, 2015

A mis 60 años de edad, ya era bastante mayor, por lo que es comprensible volverse más lento. En los tiempos de mi madre, se consideraba con resignación como “envejecimiento”, sin que pudiera hacerse mucho por esa afectación. Sin embargo, en estos tiempos, el “viejo” es mucho más “joven” que en el pasado.

No conciliaba el sueño con facilidad y me levantaba seguido durante la noche sin poder volver a dormir. Vivía aturdido. Luego de “dormir” me sentía peor que antes de dormir, como si me hubiera quedado despierto toda la noche. Consulté a doctor tras doctor con la misma respuesta: “envejecimiento”. Por supuesto que tenía mucho estrés en mi vida, igual que muchos más. Tomaba muchos medicamentos con prescripción para la ansiedad, depresión, etc. Los médicos seguían cambiando mis medicamentos e incrementando mis dosis. A veces pensaba en “acabar con todo”, sin embargo, mi fe en Dios me convenció de que esa no era la respuesta. No me ayudaban las dietas ni el ejercicio. Mi esposo es un ministro ordenado, es dueño de una empresa y administra un banco evangélico que actúa en pro de la caridad y la iglesia, con el cual viaja con sus propios medios para recabar fondos. A nosotros no nos pagan por hacer eso, pero se convirtió en una carga para mí ir y ayudar ahí.

Entonces un amigo de mi esposo visitó nuestra oficina. Al charlar sobre el sueño y la falta del mismo, me comentó sobre cómo su esposa consultó al doctor Steven Hotze, y me recomendó ver uno de sus videos de introducción a su clínica. Cuando recibí el video, solo decía “esa soy yo, esa soy yo, esa soy yo”.

Llamé, programé una cita, y me siento bendecida desde entonces. Mi esposo, hijos, familia y amigos vieron la diferencia en tan solo dos semanas. Me entrevistaron telefónicamente para facilitar y acortar el tiempo del procedimiento. Me retiré del consultorio inspirada e ilusionada. El personal de la clínica te hace sentir como en un spa, a diferencia de lo que ocurre en un consultorio médico tradicional. Respetan el valor de tu tiempo y nunca te hacen esperar.

Los estudios mostraron problemas tiroideos y hormonales, y una falta de importantes vitaminas y minerales en mi cuerpo. Estar con tanto estrés por tanto tiempo agotó a mi cuerpo de recursos necesarios. Consultaron los resultados conmigo y me proporcionaron explicaciones y recomendaciones por escrito, e incluso me instaron a llamarles en caso de que se presentara cualquier problema.

Mi nivel de energía se disparó; compito con quien sea, al grado de que puedo trabajar por más tiempo y más intensamente que alguien de mucho menor edad. Mi estado mental y emocional ha mejorado inmensamente. No tomo medicamentos para la depresión o la ansiedad, y no me había sentido tan bien desde que tenía 30 años. La primera cosa que noté fue que podía dormir sin despertar abruptamente por la noche. Tan solo eso hizo que todo valiera la pena. Los suplementos mejoraron el sueño y el descanso que tanto necesitaba.

Mentiría si dijera que recuperé mi vida por mí mismo, pues recibí de la clínica Hotze una ayuda invaluable.

¿Puede identificarse en la historia de Nell? Póngase en contacto con nosotros y permítanos ayudarle a recuperar su vida!

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