LA HISTORIA DE JUDY

By: | Tags: | Comments: 0 | August 12th, 2015

Imagine esto, ha visto doctor tras doctor y no se ha sentido bien por años. Sabe que algo está mal en usted, pero nadie tiene respuesta. Usted y su esposo esperan que encuentre el doctor que tenga la capacidad de decirle lo que ha esperado escuchar desesperadamente- que está mal en mi y cuál es el tratamiento.

En lugar de eso escucha “entonces si está perdiendo mucho cabello, hay un lugar por esta calle donde hacen unas lindas pelucas. Búsquelo” o “ las hormonas bioidénticas son peligrosas y no debería tomar ninguna hormona que no venga de un ginecólogo/obstetricia”. O qué tal “la enfermedad de su hoja está en su cabeza. Ella necesita ver un psiquiatra”.

Todas éstas son mi historia y no recibí ninguna ayuda hasta que conocí al Dr. Hotze y su maravillosa clínica  a inicios de los 90´s.  Mi presentación al consultorio comenzó con las migrañas de mi hija. Cada noche después de la escuela ella llegaba con un dolor de cabeza, ojos borrosos y vomitando. Iba directo a la cama y se levantaba a las 9 pm para hacer su tarea. Su tratamiento comenzó con nuestro doctor habitual que no encontraba nada mal en ella. Fue referida a un gastroenterólogo. Nuestra hija pasó por toda clase de exámenes  y el último doctor me dijo que encontraba un buen psiquiatra, porque todo estaba en su cabeza. Incluso mi esposo dijo que le parecía una buena idea.  Mientras discutíamos los problemas de salud de mi hija con los maestros con los que yo trabajaba, uno me sugirió al Dr. Hotze. El Dr. Hotze hizo las pruebas de alergias y la puso en una dieta de rotación especial. Para resumir la historia, encontramos que cierta comida le causaba los dolores de cabeza y éramos incapaces de controlarlos. Mi hija se fue a la universidad y nos olvidamos de la clínica.

Cerca de dos años después, tenía un nuevo trabajo donde daba clases con mucho estrés. Comencé a aumentar de peso a pesar de que comía menos. Estaba cansada, deprimida, sin energía y comencé a perder el cabello. Mi esposo incluso me llamaba bruja. Un día me metí a la ducha, me pasé las manos por el cabello y salió una mano llena de cabello. Puse el cabello en una bolsita y lo llevé con mi doctor de cabecera quien me refirió con un dermatólogo. El dermatólogo me mandó con un endocrinólogo. El endocrinólogo me hizo toda clase de exámenes y me dijo que mi tiroides estaba bien. Me dijo que probablemente era estrés y que me comprara una linda peluca.

En ese tiempo,  otros maestros comenzaron a notar mis síntomas. Durante el almuerzo, tuve una clase de bloqueo. Mientras una maestra me hablaba yo no respondía. La enfermera de la escuela me dijo que era momento de buscar otra opinión. Recordando cómo el Dr. Hotze había ayudado a mi hija, decidí visitarlo. Hice el examen de alergias y de sangre. También hizo pruebas de tiroides y me explicó que las alergias afectan la tiroides. Estudié sobre el hipotiroidismo en internet y algunos libros. Mis síntomas encajaban y todo empezó a tener sentido. Comencé con las inyecciones para la alergia, ahora tomo gotas. También comencé medicamento para la tiroides. Mi vida comenzó a regresar gradualmente. Todo estuvo bien por diez años.

En ese tiempo, empecé con la menopausia. Mi ginecólogo/obstetricia me dio Premarin, pero me dolían mucho las piernas que cambié a Pempro. Seguí así por unos 9 o 10 años. Cuando iba con el Dr. Hotze por mi chequeo anual y me decía que debía comenzar con las hormonas bioidénticas. Desafortunadamente, me había estado siento tan bien que no escuché. Además de que mi médico no creí que fueran buena idea.

Luego vino el susto con Prempro. Cualquier persona tomando éste medicamente debe recordar las noticias. Dejé de tomarlo.  Pronto los bochornos y la taticardia comenzaron. Mi presión sanguínea aumentó de golpe. Me despertaba en la noche pensando que estaba teniendo un paro cardíaco. Tenía ataques de ansiedad tan mal que mi esposo me nía que llevar y recoger del trabajo. Imagine no poder ir de compras sola por el miedo  desmayarse y tener miedo de manejar a casa.

Fui con el cardiólogo y me dio medicina para la presión sanguínea. En ese tiempo, recordé las hormonas bioidénticas y regresé a la clínica. Comencé con progesterona y estrógenos , pero debido a un problema de salud adicional, solo podía tomar progesterona. Pronto mi tratamiento de tiroides dejó de funcionar. Intentamos los tratamientos de tiroides T3 y T4, pero me presión sanguínea subió más. Estoy convencida de que al dejar el Prempro, mi equilibrio hormonal se desajustó por completo.  Tomó un tiempo que la presión disminuyera y pudiera  dejar de tomar la medicina, la cual no estoy segura si era necesaria en primer lugar. La taticardia también desapareció. Aún tengo un poco de problema con la perdida  de cabello y aumento de peso, pero creo que podré lograrlo con la dieta libre de levadura que el Dr. Ellsworth me dio y me está ayudando a balancear mis diferentes hormonas. Ahora trabajamos con la salud en la tiroides de nuevo. No estoy al 100% aún, pero estoy por llegar.

Durante los últimos 10 años mas o menos, mi fé en los doctores había disminuido mucho. La mayoría temen intentar cualquier cosa fuer de lo ordinario y en su lugar prescriben drogas. Si no hubiera llegado a la clínica del Dr. Hotze, pienso que aún estaría buscando respuestas o simplemente me hubiera dado por vencida. He aprendido más de mi cuerpo y las señales que me envía. Ahora soy creyente de las vitaminas y el enfoque holístico. Estoy recuperando mi vida gradualmente por segunda vez solo porque estés en los 50´s , no tiene por qué conformarte con la baja de energía. ¡No dejen que su doctores habituales es digan que no hay nada mal en ustedes! Revisen todas las alternativas. ¡La medicina tradicional no siempre es la respuesta!

 

¿Se identifica con la historia de Judy? Contáctenos y permítanos ayudarle a recuperar su vida.

 

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