LA HISTORIA DE JOY – HISTERECTOMÍA

By: | Tags: | Comments: 0 | August 11th, 2015

Yo estaba tan agradecida de que no tenía un problema de vida o muerte, pero yo sabía que mi calidad de vida podría ser mejor. O podría? Ya había estado en tantos médicos, un montón de exámenes, incluyendo MRI, sin ningún resultado. Ya casi había renunciado a encontrar un médico que pudiera o quisiera ayudarme, cuando mi marido leyó una historia en Texas Monthly. La historia era sobre una mujer cerca de mi edad, que tenía problemas de salud muy similares a los míos. La diferencia era que ella había encontrado a alguien que la había ayudado.

A la edad de 38 tuve una histerectomía parcial debido a un quiste en un ovario. Una histerectomía completa era necesaria a la edad de 45 cuando los continuos problemas persistieron. Mi médico me inició en Premarin, asegurándome que era una muy buena hormonal. Se hizo muy evidente que la idea de mi médico de que era una buen hormona no era la misma que la mía. Si estaba ayudando de alguna manera, no me daba cuenta. Tal vez fue a causa de la niebla del cerebro en la que vivía, o fue porque mi memoria había llegado a ser tan mala que podría haber olvidado tomarla según las indicaciones.

No sólo mis manos y pies permanecieron fríos, sino que me estaba congelando mientras todo el mundo a mi alrededor estaba cómodo. Es decir, excepto por los bochornos y los sudores nocturnos que vinieron con bastante frecuencia. Mi nivel de energía era tan bajo que tuve que arrastrarme para salir de la cama por la mañana y esforzarme para hacer cualquier cosa durante el día. Tenía menos energía ahora que cuando estábamos criando a nuestros tres hijos, trabajando en nuestra granja del oeste de Texas, o conduciendo un camión de dieciocho ruedas a través de Texas. Yo había pasado de tener dolores de cabeza leves a fuertes dolores de cabeza que las medicinas de mostrador ya no ayudarían. Los cambios de humor son otro problema. En cuanto a un deseo sexual, olvídalo. Créeme que te olvidarás de ello sin las hormonas adecuadas.

Mi marido, con quien he estado casada con por 35 años, pensó que debería dale una oportunidad al Hotze Health & Wellness Cente. Yo no salté de emoción por ver a otro médico, pero cedí a su persuasión con una condición; si voy esta vez no va a tratar de conseguir que me vaya a otro médico más tarde, creyendo que esta ocasión no iba a ser diferente de todos modos.

Para mi gran sorpresa, nada sobre la visita a este médico era como cualquier otra en la que hubiera estado. Fui tratada como una persona y no como un número por todos, desde el momento en que entré por la puerta hasta que me fui. Me enteré de que había un médico por ahí a quien sí le importé, que me escuchó, y que me ayudó. Sí, pasé través de más pruebas, pero a través de estas pruebas, se encontró el problema. Empecé con las hormonas bioidénticas, terapia de tiroides, una dieta libre de levadura, vitaminas, y las gotas de alergia. De hecho, me fui sintiéndome bien por haber estado allí. A los pocos días mi energía comenzó a aumentar, los dolores de cabeza se detuvieron junto con los bochornos y los sudores nocturnos. Mi salud continuó mejorando diariamente. Dentro de seis semanas me sentí como nueva persona. Estoy contenta de haberle dado al Hotze Health & Wellness Center una oportunidad? Sí lo estoy. Gracias al Hotze Health & Wellness Center tengo mi vida de nuevo.

¿Puede relacionarse con la historia de Joy? Póngase en contacto con nosotros hoy mismo y permítanos ayudarle a recuperar su vida!

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