LA HISTORIA DE MICHELLE

By: | Tags: | Comments: 0 | August 11th, 2015

Mi historia de cambio no podría iniciar bien sin esta cita:

“Ningún acontecimiento individual puede despertar en nosotros a un extraño totalmente desconocido por nosotros.
Vivir es nacer lentamente.”
Antoine de Saint Exupéry

Varios acontecimientos han impactado mi vida… compartiré a continuación el que me hizo recuperar mi antiguo y verdadero ser.

Es la historia de “cómo recuperé mi vida”:

No hace mucho tiempo me levantaba con un gran entusiasmo por las actividades por venir en el día. No estaba cansado en las mañanas; al contrario: me sentía con mucha energía y en alerta. Podía tomar decisiones muy rápido, sin ninguna disfunción cognitiva. Mi peso y mi salud eran los adecuados, y contaba con una gran confianza que me motivaba a cumplir las metas que fijaba en mi vida. Mi esposo y yo nos mudamos y viajamos a distintas partes del mundo desde que teníamos 20 años, y siempre me sentía muy entusiasmada por los retos y las novedades implícitos en esos movimientos.

Encaminados en esta emocionante vida, tuvimos dos hijas increíbles que ahora tienen 9 y 5. Han sido el centro de nuestro universo y la razón por la que empecé con la aventura de recuperar mi antiguo ser y relatar esta historia personal.

Criarlas, mudarnos a diferentes países y ser un gran apoyo para mi esposo y su carrera siempre me brindó satisfacción. ¿Por qué de pronto me volví tan aletargada, deprimida y de tan mal humor? No me quedaba energía para mis pasatiempos, para ejercitarme, ni siquiera para cuidar mi apariencia. Lavar la ropa o los platos se volvió una actividad desgastante y fastidiosa, al grado de que no tenía la capacidad física ni emocional para hacer más que esas tareas cotidianas. Sentía mi cuerpo lento y pesado, y me equivocaba incluso en los quehaceres más simples. Mi proceso cognitivo se volvió errático.

Perdía lentamente la confianza en mí misma. Me parecía complicado creer que fui a la universidad. ¿Para qué emocionarme por seguir con mi carrera y educación si ni siquiera tenía la capacidad de recordar mis compromisos diarios ni entender cualquier cosa que leyera?

Mi paciencia se agotó. ¿Qué o quién me podría hacer reír? Mi deseo sexual se extinguió (lea la opinión de mi esposo al final de mi historia). Ni irme de compras me levantaba el ánimo. Todo se resumía a acostarme en el sillón o esperar la hora de dormir, acto que, para ser honesta, ni siquiera me provocaba descanso. No tenía ninguna aspiración, ni siquiera tiempo de convivencia con mis hijos. ¿Dónde estaba mi antiguo ser? ¿Así es como debe ser la vida a los 30 años? A veces me preguntaba si debería aceptar ese destino hasta que la situación se puso mucho peor: sufrí un aborto involuntario.

El abortar me orilló al borde del precipicio llamado depresión. Los fármacos antidepresivos no me ayudaban; por el contrario: me producían más ansiedad. Comencé a desesperarme por que llegara algo que me devolviera mi antiguo ser. Fue entonces cuando mi suegra se decidió a regalarme el libro del doctor Hotze, Salud, hormonas y felicidad. Fue un inicio esperanzador que me llevó al Hotze Health & Wellness Center y al doctor Sheridan.

Ellos me han enseñado, en todo sentido, el camino para recuperar mi vida. En unos cuantos días de dieta libre de levadura, sentí que me plantaban de nuevo la semilla de la energía. Su preciso diagnóstico sobre mis problemas tiroideos (ignorados antes por varios doctores) reencendieron el fuego de mi energía. Solo necesité 3 meses de tratamiento con hormonas bioidénticas (progesterona y testosterona) para que mi cuerpo se corrigiera y se equilibrara por sí mismo. En pocas palabras, ¡dejé de ser esa mujer de pésimo humor! Renació mi viejo y tranquilo ser. Ya no sufro de síndrome premenstrual, cambios de humor ni depresión. Me siento optimista respecto a la vida, justo como antes. No hay palabras para describir cómo le di vuelta a mi depresión.

El cortisol solucionó los problemas de mi fatiga suprarrenal crónica. El hecho de entender que mis problemas no eran causa de mi estupidez o mi pereza me produce una gran felicidad. Recobré por completo mi energía y mi habilidad para terminar muchas actividades diarias y lidiar tranquilamente con el estrés. Mi familia y amigos están agradecidos e impresionados con mi “renacimiento”.

Gracias al nuevo vigor de mi cuerpo y alma me he animado a estudiar un segundo grado en enfermería, que quizá me permita algún día ser parte del “renacimiento” de alguien más. Además, logré embarazarme otra vez, solo que ahora me siento física y mentalmente saludable y preparada para el reto. El pronóstico de mi embarazo es excelente ahora que cuento con el apoyo del régimen alimenticio y los suplementos multivitamínicos de los doctores Hotze y Sheridan. Un panorama brillante nos espera a mi familia y a mí.

Muchas gracias, doctor Hotze y doctor Sheridan, por su rescate y mi renacimiento.

Michelle

Por favor lea el testimonio de mi esposo:

Han pasado algunos años desde que recuerdo a mi esposa sentirse como se sentía la primera vez que la conocí. Estos últimos años, asegura no sentirse bien, que es incapaz de explicarlo con palabras. Tenía problemas con manejar sus emociones, y vaya que noté el cambio: sus cambios de humor, sus enojos con los niños por cosas insignificantes, su falta de concentración, su aumento de peso, su ausencia de deseo sexual y demás. No sabía cómo ayudarla.

Soy un hombre próspero pero, además, muy cuidadoso con el dinero. Sin embargo, cuando mi esposa me contó sobre su charla con la suegra de mi hermano acerca de un doctor que la había ayudado a sentirse 100% mejor, pensé “¿Tanto por ver a un médico? Es una locura”. La verdad es que mi deseo era ver a mi esposa sentirse mejor y que mi casa volviera a ser nuestro hogar. Al principio no estaba seguro si gastar tanto dinero en algo que desconocía por completo (nuestro seguro no cubría este tipo de tratamientos). Me alegra que haya podido explicarme el cambio que eso implicaba, que estaba segura de que era una solución promisoria.

Yo mismo solo había tenido malas experiencias con los doctores del campo médico actual. Estoy cansado de que me traten como ganado en sus consultorios, y esperaba una mejor experiencia para ella. Cuando mi esposa regresó de su cita con el doctor, me dijo lo bien que la habían tratado y cómo quien la atendió le dio todo el tiempo necesario para explicar su sentir. Qué agradable sorpresa. Regresó como una persona totalmente diferente, con la meta de sentirse mejor física y emocionalmente.

Se esmeró en seguir las recomendaciones del doctor y dar todo de sí misma para lograrlo. Yo me uní a su cruzada, tanto para respaldarla como para ver si podía sentirme mejor. Los cambios en nuestras dietas diarias dieron resultados casi de inmediato. Lo más notorio era el cambio positivo en su humor.

Viajo mucho, así que cuando salí a un viaje largo un mes después del inicio de su nueva rutina, me di cuenta al regresar de la profunda diferencia. ¡Vaya cambio! Perdió, estaba más activa, salía de la cama, se le notaba alerta, fuerte y ambiciosa de disfrutar la vida. ¡Nuestra vida sexual ha sido fenomenal!

El cambio de mi esposa no solo mejoró su panorama sino el de todos a su alrededor. Disfrutamos mucho la unión familiar que recién recobramos.

Keith

¿Puede identificarse en la historia de Michelle? Póngase en contacto con nosotros y permítanos ayudarle a recuperar su vida

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