LA HISTORIA DE ROY

By: | Tags: | Comments: 0 | August 11th, 2015

La primera vez que escuché sobre el doctor Hotze y el Hotze Health and Wellness Center fue en 2002, cuando llegué a Houston, mientras escuchaba mi estación de radio favorita, el 700 de AM de la KSEV. Escuché al doctor, a sus pacientes y futuros pacientes hablando sobre cómo se sentían, las soluciones que les daban los demás doctores y la desesperación de imaginar que vivirían el resto de su vida sintiéndose mal. Aquellas historias me hicieron ruido porque sabía cómo se sentían, yo me sentía igual, y solo tenía 39 años de edad. Había ido con algunos médicos para que me ayudaran y, de hecho, uno de ellos me envío una carta en la que me decía que no quería atenderme de nuevo porque nunca estuve de acuerdo con él.

Me la pasaba con frío: mi temperatura corporal rondaba los 95, 96 grados. Nunca había pesado tanto a pesar de que me ejercitaba varias veces a la semana y cuidaba mi alimentación. Tenía problemas para dormir y para concentrarme en el trabajo y en la toma de decisiones. Además, siempre estaba de mal humor con las personas que más me importaban. Muchas veces escuché que los resultados de mis exámenes de sangre estaban bien, que no tenía ningún problema. Me lo decían después de que les preguntaba que por qué entonces siempre tenía frío, por qué se me complicaba tanto decidir qué ropa ponerme, qué comer; por qué no podía recordar al cliente que acababa de visitar y de qué habíamos hablado, a dónde iría después… o sus nombres… o qué era lo que necesitaban. Pero repetían la misma cantaleta, que mis resultados eran normales y que no había nada que pudieran hacer para ayudarme. Cada vez era más obvio que los únicos que podrían ayudarme eran el doctor Hotze y su equipo médico.

A un año y unos cuantos meses después de ser paciente del Hotze Wellness Center ya no tengo frío, puedo concentrarme y tomar decisiones, tengo iniciativa e impulso, me siento más feliz que nunca. Y todo el cambio gracias a que tomé un poco de Armour Thyroid y algo de testosterona, además de suplementos alimenticios. Ahora puedo ver al futuro con gusto y emoción porque sé que me siento de lo mejor. Por eso le agradezco al doctor Hotze y al Hotze Wellness Center.

Oigan, si mi experiencia se parece a la suya, CORRAN, no pierdan tiempo, vayan al Hotze Wellness Center porque, la verdad, son las únicas personas que podrían ayudarlos. Yo so y una prueba viviente.

¿Puede relacionar su historia con la de Roy? Póngase en contacto con nosotros para recuperar su vida!

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